La compañía francesa Arkedo a los usuarios de la portátil de doble pantalla de Nintendo con una excelente y original propuesta en forma de revisión del clásico juego BreakOut!, conocido también como el mítico rompe-ladrillos. Su singular visión de un concepto tan sencillo como éste, y las posibilidades que se sacaron de la manga a través de la diversidad de opciones y de variaciones sobre el mismo precepto jugable que ofrecieron en Nervous Brickdown (así se llamaba el título), encandiló a todos los jugadores que tuvieron la posibilidad de probar el juego, añadiendo, además, un apartado gráfico fresco y original, una banda sonora adecuada a todas las circunstancias y una jugabilidad que aprovechaba al máximo y de manera realmente eficaz todas las posibilidades tecnológicas exclusivas de la portátil, esto es, las dos pantallas, la interfaz táctil y el micrófono.