¿Es el Santo Sudario que se venera desde hace siglos en la catedral de Oviedo el mismo que, según San Juan, cubrió la cabeza de Cristo en su crucifixión? Esta tela manchada de sangre, desvela ahora sus espectaculares secretos gracias a las investigaciones que, a lo largo de doce años, ha venido realizando un equipo de cuarenta científicos del Centro Español de Sindonología.
Utilizando las modernas técnicas que se aplican hoy a la investigación de la criminología, los expertos forenses han descubierto en el Sudario de Oviedo sorprendentes coincidencias con la Sábana Santa de Turín. Ambas telas están impregnadas del mismo tipo de sangre y contienen polen de plantas de Jerusalén. El sudario conserva restos de mirra y áloe, además de trazas de la corona de espinas... Todo apunta a que el Sudario de Oviedo es una reliquia única de la Pasión de Cristo.